martes, diciembre 23, 2008

BUSCANDO LA VERDAD

Cada día que pasa, el contenido de la verdad que siempre hemos conocido, se pasa por un nuevo filtro, en este caso y en este tiempo, por lo que “me parece”. No hay verdades absolutas, ni siquiera en el campo científico. ¿Se acuerdan ustedes, cuando nos decían que el aceite de oliva era muy malo para la salud? ¿O cuándo nos recomendaban no tocar el jamón, ni siquiera el ibérico, porque era fatal para todo? A última hora, parece que incluso la fruta no es tan buena.
En definitiva, no hay verdades. Incluso se presume en algunos ámbitos teóricos del conocimiento, tal como ideaba Marx, que el conocimiento depende del momento, o sea lo que interesa.

A este paso, la duda, que ya no es metódica ni mucho menos, sino provechosa y temporal, también deja de existir. Cualquier mente, medianamente formada y bienintencionada, se encuentra en el dilema de mandar a la … porra todo pensamiento lógico, y dedicarse al “dolce far niente” o mandar el mundo cultural a esa fosa, que esperemos que Garzón no abra, del tesoro histórico de la sabiduría, esperando que algún aventurero del espíritu encuentre pasado un tiempo para deleite de un culto mundo mejor. Porque el complejo ideario de este momento, cabe en circunstancias normales en un simple cd.

Las soluciones además, no son fáciles. El contenido de lo que se enseña y de lo que subyace en los famosísimos planes de estudios, desde el nefasto plan de Villar Mir (con su complejo entramado de siglas, egb, eso, bup, logse …), todo contenido mínimamente estable y confiable, se ha ido al garete. Los que sostenemos un cambio a mejor, o una vuelta al contenido fiable de la sabiduría, incluido el real cambio y bueno de lo técnico, padecemos el sonido casi gutural de aquel mal heavy rocoso, que nos reclama la hoguera para los libros, como si de una Cristina Almeida cualquiera se tratara. Lo tenemos crudo. Si quieren pregunten a las nuevas hordas de mochila (muy cargadas eso sí, de cientos e incluso miles de euros) por contenidos que se supone que tienen en su bagaje cultural. Se darán cuenta que no tienen nada. Su conocimiento es inversamente proporcional al contenido de la susodicha mochila. Tanto libro y tanto peso, para no saber nada …

¿Hay alguna esperanza? Hombre sí. La que pergeña la solitaria búsqueda, tal cual Leonardo Siglo Veintiuno, o sea un nuevo renacimiento, en el que el conocimiento, eso sí, bastante individualizado, se imponga. Hay familias que rechazan la escuela y prefieren la educación en la casa, si los padres tienen tiempo, claro, buscando una más completa integración en la historia del conocimiento humano. Curiosamente, cuando estos hijos de la escuela familiar se encuentra con los otros, siempre salen triunfantes …

Si les interesa, porque lo oficial no cuaja …www.crecersinescuela.org

domingo, noviembre 02, 2008

LA CRISIS

Estamos en crisis. Y ahora que todo el mundo habla de ello, comentaba yo en mayo de 2006 (los que quieran si no coleccionan Crónicas de un Pueblo, pueden mirar en http://cememe.blogspot.com) que “se nos acaba el modelo”.

Normalmente, las civilizaciones cuando caen, comienzan con un colapso del modelo financiero y el nuestro ha dado el primer paso. Es verdad que todos están empeñados en salvar este “capitalismo” al que hay que renovar, o cambiar. Pero el final está claro … yo no espero cobrar mi pensión, que me cuesta todos los meses un recorte de lo que percibo. Y lo tengo tan claro, que no me enfado, porque he contribuido a ello.

Reclamo también la idea de ser “cabeza de ratón” que no “cola de león”, cuando tras la entrada en eso que llaman Comunidad Europea, nos cambiamos de moneda sin tener el tejido productivo adecuado, sin tener el poder que le atribuyeron a eso que era la salvación; igual que otros países, que se comportaron como nuevos ricos, tras la llegada al euro. Íbamos de viajes de compras a Nueva York, acordaos, no hace mucho más de un año. Olvidamos que podríamos haber sido la cabeza del ratón de los países hispanoamericanos y árabes, a los que por cultura historia y tradición, podríamos habernos acercado, que no alejarnos…

Se nos olvidó la tradición del ahorro, tan arraigado en nuestros abuelos, para meternos en la boca de la “inversión”, y se ha demostrado, que no se puede hacer eso sin tener unos buenos ahorros. Aquí todo el mundo ha invertido sin dinero, y cuando eso ocurre, es como creer en el cuento de Caperucita, la cegata. Decía que como nuevos ricos que no han sabido medir el contenido de lo que hacíamos y cuya máxima era “consumir” (uno de los últimos mensajes del gobierno actual, este verano).

Ahora se nos viene la “crisis”. Pero que nadie entienda que es una crisis económica, ni mucho menos, es una crisis del modelo, enfrentado con sus propias contradicciones. Y al parecer, no hay remedio, porque a nuestros representantes, de uno u otro signo solo se les ocurre una foto con los 8 o con los 20 (los anteriores lo hizo con las Azores). Vamos, que solo nos darán un margen, cada vez más estrecho, que no pasará de ocho o diez años, para que nuevamente vuelva a reventar el parche puesto sobre la bola, que ya nos encargaremos de inflar un poco más cada vez, hasta que estalle.

No os preocupéis, que llegaremos a ello, porque a nadie le interesa retomar su realidad …, cada vez estoy más convencido que nos gusta engañarnos a nosotros mismos, hasta que la realidad nos rompa las narices y lo que es peor, se la rompan a los más débiles que serán, como siempre, los que paguen el pato roto.

Mientras … No hay problema, “papá Estado” responde y el plástico del falso dinero, hasta que estalle. Que aproveche.

lunes, octubre 06, 2008

Qué vocerio

Hace poco, en una visita a Turquía, el ínclito ZP, soltaba una chorrada de esas que hacen historia con aquello de “orgullosos de la herencia del Islam” que estamos los españoles. Pasando por alto que lo que podemos estar orgullosos es de la herencia árabe, que no otomana, confunde las habas con la siesta, que no sé que tendrán que ver.

A la mayoría de los políticos, cuando les da por meter una morcilla, les ocurre que cómo no tienen mucha idea de lo que han de decir, sueltan lo primero que se les viene a la cabeza, demostrando, como bien dice mi amigo Nero, que de lo único que saben es de palabrería que se les acaba en un pensamiento lógico.

La única cultura religiosa de la que parece que los españoles nos sentimos orgullosos, es de la cristiana católica, y eso no es ser religioso, sino vivir una determinada cultura religiosa, como los chinos hacen con el budismo o los americanos con la reformada o protestante, o los árabes con la cultura islamita.

Como buen agnóstico debería el presidente pasar de los componentes religiosos y fijarse en los culturales, y hubiese caido que los turcos nos quedan justo enfrente del Mare Nostrum, y que nuestros contactos históricos han sido escasos y la mayoría de las veces en tierras ajenas para ambos. Podría decir con toda tranquilidad y seguridad que estamos orgullosos de la herencia árabe, porque esa sí la tenemos a mucho orgullo, impregnada desde el lenguaje hasta las costumbres mas cotidianas. Pero me imagino que para una morcilla en tierras turcas, no le valdría. O sea, metió la pata y no la sacó, claro.

Si se analizan los discursos de estos políticos nuestros, veremos que la mayoría, ya que se los dan hechos los asesores que tienen, no cometen excesivas barbaridades, excepto la morales, pero a esas ahora no nos estamos refiriendo; pero cuando les da por meter morcillas, la cagan. Sigo citando a mi amigo Nero, cuando dice que “qué se puede esperar de tíos que se dedican y solo se han dedicado a labores de partidos, sin trabajo civil ...”.

Y si pasamos de los políticos a otro tipo de personajes públicos que de todo opinan, aunque solo sepan de algo (poco o mucho), metiendo la pata de manera rutilante (porque se consideran estrellas, claro) y se quedan tan panchos, tenemos una fauna de voceros espeluznante. Ya no dejan hablar a los que saben y los pocos que sabían y hablaban, han desaparecido.

ZP debería leer más a Borges que le gusta, pero asimilando. O mejor a los clásicos españoles, que esos sí que enseñan. Mientras, que las morcillas que toque sean las de su tierra.

martes, septiembre 23, 2008

A VOLAR (HUYENDO DEL MIEDO)

Quienes me conocen, saben que durante toda mi vida, hasta hace poco, he tenido un terror a la idea de volar …. Muchas oportunidades he perdido por el irracional miedo que me infundían los cacharros voladores. Y el caso es que siempre he intentado racionalizarlo todo, y evidentemente, sabía aquello de que es el medio más seguro, que diariamente hay miles y miles de vuelos sin que nada ocurra … ante lo irracional de mi temor, nada se imponía. Como digo hasta hace poco, que me pusieron los billetes en el email y tuve que hacer el esfuerzo. Bueno, lo que yo creía un esfuerzo, porque tras sentarme y contemplar las aspas del turbohélice todo fue mucho más tranquilo, más suave y mucho, mucho más relajante y bonito de lo que siempre había visto en las fotografías. Y eso que el viaje a Barajas, no fue ni mucho menos lo extraordinariamente maravilloso que me pareció cruzar el Mediterráneo hasta Nápoles, contemplando la salida de la península, sobrevolar Mallorca y Cerdeña y contemplar el mágico, para mí, Vesubio a no-sé-cuantos-metros de altura. Salvo alguna maniobra a la que no me acostumbré en los cuatro viajes en cinco días, volar, tras mi primera experiencia, me ha parecido maravilloso.

Ahora llega el trágico accidente de Barajas, cuando busco fechas para otro viajecito en avión, y ya es mi razón la que entra en acción. No me dejaré llevar más por el irracional temor.

Evidentemente el pesar de lo ocurrido estará presente por mucho tiempo, pero como diría una amiga, “si montas en moto, llevas muchísimas más papeletas de accidente que en un avión”. Y yo, también monto en moto.

En definitiva, me va a poder más las ganas de avión y de colocarme lejos en poco tiempo que el temor que pueda quedarme de los accidentes aéreos. Porque si hay algo que convierte al hombre en animal peligroso, eso es el miedo. Miedo que aprendemos a lo largo de nuestra vida, y que no debería jamás formar parte del equipaje de un ser libre que decimos ser los humanos. Demasiado tiempo ha atenazado mis días y mis posibilidades para seguir dándole sitio en los huecos que no controlo de mi vida. Demasiado ha soslayado mis intentos de disfrutar un poco más de las posibilidades que me da pertenecer a lo mejor de la fauna del planeta. Demasiado ha conseguido paralizar el encuentro y todas las prerrogativas sociales y lúdicas de otros lugares y otras gentes.
Demasiado ha traficado con mi inteligencia más allá de los límites naturales

No ahora no. Ni siquiera el dolor me quedó paralizado. Eso sí, no os preocupéis que buscaré siempre lo más seguro.

A volar.

domingo, agosto 10, 2008

PUESTOS A PENSAR …

Lo llaman porvenir, porque no viene nunca. Nunca llega. Normalmente, los filósofos pretendían conseguir la sabiduría en el porvenir, no en el ahora. Y todas las teorías del conocimiento se perfeccionaban siempre. La realidad es que estamos mejor que ayer, pero, evidentemente, peor que mañana sin la consabida ñoña medalla.

Quién sugiere porvenir perfectamente está perdiendo el tiempo en el futuro, quién lo avisa es porque ha pasado para él, como el viejo que se las sabe todas, o peor aún, como el joven que pretende saberlas.

Ineludiblemente, aquello que preocupa es pérdida de tiempo porque no existe ocupación si no la estás realizando y si pretendes la de mañana, para mañana será pasado. En definitiva perder el tiempo, como ahogado en el consabido vaso de agua (o de güisqui, vete a saber).

Mañana no existe. Ni siquiera sabes si será, ni si serás, ni si estarás. La sabiduría pertenece al presente y el horóscopo no deja de ser una mentira que salta por encima de la libertad, para atar a los que añoran que otros le solucionen los días.

Cada día tiene su afán y cada afán su tiempo, o mejor su ahora que también el tiempo es una engañifa en que nos hemos acomodado para saltarnos miedos que también hemos creado. Envejecer es vivir como niños que alargan el día. Quién pretenda madurez que olvide sus años, no así su memoria ni su inquietud primera.

Y la memoria cambia, dicen que olvidamos y nublamos nuestras frustraciones. No es verdad, la memoria retiene todo, lo combina todo; lo sublima, eso sí, en un perfecto cambalache de lo que quisimos y lo que hicimos. Es la maquinaria del reloj puesta en movimiento, a la que le damos cuerda, para no olvidarnos de nosotros mismos. Pero nunca desaparece.

Y quienes han desaparecido solamente nos han dejado solos con su presencia, porque somos lo que fueron, mejorados, o al menos eso pretendemos. Quién vuelve la mirada no recordará la esencia, solo el conocimiento. Las personas dejan huella, y la huella de ellos nos convierte en personas.

Cada palabra que escribo, cada sonido que escancio, cada sílaba, cada silencio deja una huella en el viento, en el papel. Cada arruga nos recuerdo que somos mucho más que un mero pensamiento, cada sombra del rostro, que tenemos un día por delante para sorprendernos con la vida, cada cana del pelo tiñe nuestro presente para hacernos conscientes de que no perdemos un segundo, ganamos una eternidad en cada una de nuestras acciones.

¿Porvenir? Mañana más.

viernes, julio 04, 2008

KAIROS

Había un concepto en mis tiempos de Filosofía, que en griego se denominaba el “kairós”. El concepto era muy importante, por lo que tenía de descriptivo en la teología, sobre todo en la paulina. Lo podríamos (mal)traducir por “momento”. Es decir, el momento exacto, aquel que determina la historia. Con acierto, san Pablo llama a Jesús, kairós.

Parece referirse en su principio filosófico a nada temporal, sino todo lo contrario. Es la oportunidad. Está fuera de lo que entendemos como tiempo.

En la vida humana, el kairós, se impone como un determinativo que ocurre, aunque no precisemos el tiempo. El momento en que ocurrió el cambio, el suceso, el enamoramiento, la comprensión de algo …Si fuésemos capaces de saber las condiciones en que sucede, captaríamos muchas cosas. A veces es posible encontrar las claves de cuando sucedió, pero normalmente, nos damos cuenta siempre a posteriori, y las más de las veces, no recordaremos el momento exacto.

Si alguien comprende su kairós, el momento en que todo lo encuentra lógico y casi predeterminado, ha dado con una de las claves de su vida, o de la vida de alguien importante. Lo que sucede, es que lo entendemos como fuera de … casi divino para los que crean, o incomprensible destino para el que no.

Todos nosotros tenemos nuestro momento, pero casi nunca tiene que ver con lo que normalmente entendemos como gloria. Ese momento, ese kairós, determina nuestra vida y como dije antes, puede ser algo personal, como enamorarse, público, como el éxito, sicológico como la aprehensión de una verdad personal … en fin, es “ese” momento. Lo malo es que no se puede buscar, simplemente, se encuentra. Tampoco puede relativizarse o absolutizarse; simplemente, viene.

Algunos incluso, encuentran varios “momentos” o situaciones o sensaciones que le han marcado, que le han hecho dar un giro, o que han conseguido que nos demos cuenta que algo ha pasado.
Como no tengo nada de determinista, creo que la solución es siempre la misma, la de enfrentarnos al día, a cada minuto con los sentidos encendidos, con los ojos motivados a cada color, con el espíritu sostenido y no arrastrado, con el cuerpo en tensión. Y sí, soy muy providencialista, y creo que cada hombre o cada mujer tiene el suyo. A cada uno le espera la sorpresa en el camino de Damasco o de la vida. Y nos espera no solo la caída, sino también el milagro. Rechazarlo es de tontos. Aceptarlo y agarrarlo es cuestión de “los sabios que en el mundo han sido”.

¿Yo? Creo haber tenido ya “mis” momentos. Y espero más. Por eso y para eso, espero siempre una nueva sorpresa. Cada día.

martes, junio 17, 2008

PORQUE … ME DA LA GANA

Siempre se acaba por plantear uno qué es lo que hace en la vida de importante Y sobre todo, por qué. La pena es que la conclusión es que no tengo ni idea.

Todo esto viene porque cada vez que pienso en lo que hago, dándole un sentido, o al menos intentándolo, se me vienen un montón de motivos y ninguno específico. Ya puedes acumular motivaciones morales, religiosas (en este caso evangélicas), amistosas o de simple amabilidad y cortesía … nunca hay un por qué determinante. Incluso a veces, me parece que merezco un pequeño descanso en el quehacer para jadear y relajarme y si es posible, encontrar el sentido … Pero no hay manera. Dice mi amigo Nero que es mejor así, porque de otra manera nada haríamos; que no es bueno pararse a pensar en el por qué … o nos quedaríamos parado. Es verdad que no es suficiente el dinero. No, no es ese solo el motivo, aunque eso piensen los que actúan por él.

Les cuento un secreto. Cada vez que Antonio Ortiz y yo, estábamos juntos en cualquier “aventura radiofónica” (les aseguro que hemos tenido cada una…), no parábamos de comentar que nos gustaba la adrenalina, porque siempre llegábamos con el tiempo a punto de arrollarnos, llegando al micro justamente cuando se encendía la luz roja; algún partido se comenzaba sin las alineaciones, o con el micro desenchufado cuando ya el retorno nos saludaba … Y siempre era lo mismo, es que “nos gusta la adrenalina”. Pero tampoco eso justifica el por qué, solo era un cómo.

Sí, creo que muchas salen por pura adrenalina, pero no es su motivo.

Este mismo escrito sale de mi teclado cuando ya María me insiste en que salga, porque el que tenía hecho no me gusta.

Es mejor no darle más vueltas, como no lo hago por dinero (nada gracias a Dios), creo que es solo por llenar mi ego, claro que ese también lo tengo lleno por otro lado, o es que soy claramente un activista, incapaz de rellenar el sentido del tiempo con otra cosa que no sea hacer …

Escribir esto de preguntar por el por qué sin encontrarlo, me está abriendo el apetito, tras renegar de mi ego, de dar una respuesta simple, corta, o mejor, sin mucha filosofía. Esa que siempre me reñían porque era una de mis favoritas y que me costó más de un guantazo (uy, que poco políticamente correcto), aunque la verdad no me ha traumatizado para nada …
Sí, la respuesta es la más libérrima, la más gratificante, la más encomiable, la más detonante …

La mayoría de las cosas, las hago porque “me da la gana”. Evidentemente hay otras, las menos, que son pura y debida obligación.

lunes, mayo 12, 2008

ESCRITOS Y OTRAS LEYENDAS

A manera general, cualquier tiempo pasado siempre fue peor, cualquier crisis sirve para crecer, la competencia sirve para mejorar, quién te quiere no quiere verte llorar … y escribir es un ejercicio de inteligencia, mientras uno use la razón y no sus delirios, sus carencias o sus obsesiones. Viene todo esto a que no es bueno dar por bueno lo que parece que debe ser, pero que evidentemente no lo es. Cuando la lectura de los medios es esperada por lo que van a decir, para dónde van a ir, por a quién van a demonizar o, incluso, qué finalidad tienen, no solo de índole político, social o ideológico, sino mezclando intereses espurios travestidos de santos cabreos, de consejos a media voz, que no luz, incluso de sobres que pagan negros dineros. Mal vamos si los que tienen por oficio ofrecer verdad, ofrecen la consanguinidad de la mentira, del prejuicio o del suburbio de sus carencias.

No es un buen oficio el de escribir fuera de la verdad o anterior a ella, porque más tarde que temprano te atrapa, te revuelca y normalmente, te deja con el culo al aire, como sabemos todos, pero no decimos, solo nos reímos hipócritamente a toro pasado. Tampoco es bueno manchar la albura literaria con negros nubarrones que presagian defecaciones mentales, tarde o temprano, la solución de continuidad es que empleen el noble fruto de la tierra en lo que la celulosa se emplea.

Estamos a punto de perder el solo ingenio por la jodida conveniencia, el luminoso estado del humor por la acuosa mala leche, la controvertida animalada jocosa por la conveniente “política correcta”, el empaque de la imaginación por la verborrea indemne ante el dinero, la cautivadora socarronería por el infundio sabido, la fina ironía por el chocante golpe labial …

Todo un mundo de gestiones y manubrios mentales que no llevan más que a la pérdida del prestigio personal, pero que momentáneamente hace la risotada fácil o el veneno bien pagado. Incluso si hay suerte se logra engañar a algún incauto que pasaba por allí.

Así que proponiendo las cualidades del ser aristotélicas (que gusto, ahora que nadie se lleva bien con el macedonio), todo lo que no se consolide con la verdad, la belleza y la bondad, a la … Bueno que mejor dejarlo. Incluso esto si usted considera que no se corresponde a pesar de mis esfuerzos con la propuesta metafísica.

jueves, abril 17, 2008

DIVINO TESORO (menuda ruina)

Hay un componente social que siempre se supone a los más jóvenes que viene más o menos a reconocerles la capacidad de rebeldía. En algún tiempo, además con las connotaciones revolucionarias, más revolucionarias. Incluso, en ambientes universitarios, se unían una exquisita formación humanística y literaria que han dado gloria a países. De esas hipotéticas cualidades de la juventud, o de los jóvenes por personalizar, se han nutrido multitud de leyendas que con el paso del tiempo sí, se han convertido en leyendas.

Hace unos días un “chaval” de no más de 25 años me confesaba que le importaba un carajo lo que estaba haciendo en un partido político, que lo que quería era “estar bien colocado”. La verdad es que me quedé frío, porque este si está bien formado; este si sabe de qué va; pero toda su fuerza es estar bien colocado para conseguir algo.

Siempre me ha llamado la atención que la gente sea capaz de defender ideas y posiciones o creencias de forma radical, anteponiendo leyes y dogmas a lo racional, pero este me lo explicaba fácil y sencillamente: “se trata de vivir, no de principios ni ideas”. Cuando le dije que con principios e ideas también se vivía, recibí una pedrada en pleno convencimiento: “pero no se vive tan bien”.

Ya no venía a cuento mi preparada y experimentada: “depende de lo que uno entienda como calidad de vida”. De todas maneras lo dije.

Me quedó un desagradable pensamiento, no por el hecho de que alguien pensase así, sino porque viniese de alguien a quién pensaba como correcto en sus planteamientos. Pero es lo que hay. Nadie puede ser tan absurdo, si es medianamente inteligente, como para no admitir ni la más pequeña sombra de duda sobre una idea o una actuación. Nadie puede resultar tan tonto, cómo para no saber que cada moneda tiene cara y cruz. Nadie … que no pretenda solo “estar bien colocado”. Lo absurdo es el hooligan, o el fanático, ... lo de “los bien colocados”, es otra cosa, que tampoco tiene que ver con inteligencia, aunque lo parezca.

En resumen y retomando lo previamente escrito, cada vez más, la adormidera del botellón y la moda, el móvil y el piercing, el “super mega” y el “te lo juro tía”, nos están disponiendo a unos jóvenes que la única rebeldía es ante “los viejos” que son quienes les aguantan. Con lo divertido que nos parecía tirar tomates en algún cruce, o gritar contra la OTAN tapando calles …

Ah, sí. No se os ocurra dejar sin negocio a los que venden alcohol, cinco veces más desde hace diez años, llenando las arcas de papá-estado con el impuesto directo alcoholizante (más o menos entre un 30 % y un 60 %, dependiendo de las calificaciones). Si hacéis eso, jodéis el negocio, así que los consumidores se cabrearán. Pero no os preocupéis si la Biblioteca Pública no se renueva, no pasará nada.

martes, marzo 04, 2008

¿VOTAR? NO GRACIAS

No. No voto. Mi problema es que no creo que esto sea una democracia, sino una partitocracia. ¿Qué problema tiene una lista abierta? ¿Qué problema que yo pueda mezclar personas de cuatro, cinco o los que me dé la gana, incluso escoger solo de uno? El problema sería que los aparatos de poder de los partidos, no tendrían el poder. Que se les podría colar la gente decente de una forma mucho más clara.

En este país hubo unas consultas en las que se utilizó las listas abiertas … Tardaron muy pocos los partidos, mejor dicho, los que usaban el poder en los partidos en quitar esa posibilidad.

Además es mentira que alguien elija. No se elige, solo se le da carta blanca a los que salgan elegidos para hacer aquello que mejor les venga. Pero ni siquiera los que ganen, nadie por aquello de la disciplina de voto hará nada, aunque en conciencia sepa que debe actuar de otra manera. Es aquello de “el que se mueva no sale en la foto”. Rasgo típico de la democracia a la que acostumbran los partidos.

Siempre suelen decir, más bien amenazar, que si no votas no puedes protestar, con aquella compostura, la de antes, la del temor que se les puede acabar el chollo. ¿Por qué no puedo protestar? No hay ninguna razón para que no pueda hacerlo. Es más, si acaso soy más libre para hacerlo, porque no me he atado a nadie …

Lo explican algo mejor, para que se entienda porque no dejan las listas abiertas: “La principal ventaja de los sistemas que cuentan con listas abiertas es que los partidos tienen un poco menos de poder y éste se traslada a los electores. Además, al tener que buscar votos para sí mismos, los políticos se ven obligados a pronunciarse sobre aspectos polémicos para que los electores conozcan sus posturas. Esto debería llevar a que los más brillantes sean los que luego obtengan escaños, sin primar tanto la lealtad al partido que elabora la lista.” (http://listasabiertas.wordpress.com/).

Está claro además, que los políticos profesionales, por así decirlo, es decir, los que, por ejemplo, no han tenido otro trabajo que el que les ha concedido su partido (ejemplos tenemos ahora entre nuestros gobernantes) jamás querrán las listas abiertas, porque ellos solo trabajan cara a una organización jerarquizada, mientras el político no profesional, estaría mucho más valorado, por su cercanía a la realidad.

Lo peor del caso, es que deberían respetar el deseo de los que votan en blanco o no votan, queriendo decir que no nos convencen, por lo que deberían quedar en blanco esos escaños por el mismo sistema con que lo hace la ley d´Hont para adjudicar aquellos que si llegasen al porcentaje de los adjudicados. Pero eso sí sería democracia y es muy arriesgado para la cantidad de individuos que viven de las “cuotas” de los afiliados. Ah, bueno, de las cuotas no, porque entonces no habría campaña electoral … viven del mismo presupuesto que nuestros funcionarios.

Os invitaría a no votar. Pero prefiero solo que pensemos un poco todos. Para los que quieran saber más, un buscador y “listas abiertas” en internet. Interesantísimo.

sábado, febrero 09, 2008

CUARESMA

Estaba tentado yo, en mi dulce inopia en dedicar este mes estas líneas a las carnestolendas. Pero no. Me parece que voy a hablar de la Santa Cuaresma. Si, de esos cuarenta días que recuerdan el camino de Israel por el desierto y los que según los relatos evangélicos, Jesús dedicó al ayuno. Lo curioso es por qué Jesús, el “comilón y bebedor, amigo de ladrones y prostitutas”, se dedicó antes de su vida pública a cuarenta días de penitencia. La respuesta está en la influencia que sobre los judíos de la época ejerció la secta judía esenia.

En el s. V, comienza esta práctica de ayuno y abstinencia, en un principio solo de ayuno, en el que se intentaba hacer penitencia para la llegada de la fiesta de la Pascua, reventón de vida y alegría. A la primera intención se le hizo una posterior revisión, porque en los domingos no podía haber ayuno y abstinencia, porque ya se sabe lo que decía Jesús de los amigos del novio, que no podían ayunar si el novio estaba, y en los domingos, aunque sea de cuaresma, se celebra la presencia del novio. Por ello, se le añadieron los 6 días más que hay del miércoles de ceniza al jueves inicial del triduo pascual.

Reconozco, además que con tan mala prensa que tienen las costumbres cristianas, alguien pensará que esta no será más que una apología pseudo-tertuliana (a buscar Tertuliano en la Wiki, u otra pedia), que evidentemente, no es mi intención. Pero si hay algo claro en cualquier actividad humana seria, es la reflexión, y de eso mayormente trata la cuaresma. Es tiempo más de oración, porque cualquier práctica ascética si no es por oración, me parece una pérdida de tiempo (no me van los estoicos) y de meditación (ignaciana) en el sentido de aprender a ocupar el sitio en el mundo. Y todo, porque se acerca el acontecimiento por el cual, el mundo tiene la configuración que tiene. El acontecimiento por el que hoy nos reconocemos sujetos de derechos y deberes con el contenido que le damos. Quién dude de esto no tiene más que comparar la lista de derecho humanos evangélicos de Juan XXIII, con la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por cierto la papal, anterior a esta.

El que los cristianos no hayan dado mucho más testimonio de esto, no es porque la Cuaresma sea una mala práctica, sino porque hemos hecho mal la práctica. Demasiado no comer carne los viernes y joder mucho a los demás los sábados (y no me refiero a lo de la camisa nueva y …). Demasiado ayuno de alimento y poco de palabra, obra y deseo. Demasiada oscuridad, cuando lo que predicamos es luz. Demasiada amargura si estamos llamados a la alegría y la vida. Demasiada culpabilidad mal resuelta y poco sentido de la acogida. Demasiada cruz con Cristo y poca cruz vacía. Demasiado sepulcro y poca vida plena. Demasiada cofradía y hermandad de la amargura, angustia, agonía, muerte …, el día que alguien se le ocurra la de la Santísima Virgen de la Risa Continúa, o del Santísimo Cristo de la Quinta Broma, que me avise, que me apunto. Hala, feliz Santa Cuaresma, que el Carnaval son dos días y además ya solo de finde.

sábado, enero 05, 2008

CANTOS DE SIRENA

Dicen que las sirenas, antes de perder sus alas a manos de las musas, entonaban tan maravillosos cantos, que los que las oían caían en sus maldades. Cuando condenadas a vivir en el mar entonaban sus cantos, los marineros naufragaban por contemplarlas escuchando su canto. Hasta que, Orfeo, entonando sus propias canciones, logró esquivarlas y Ulises que taponó los oídos de sus hombres (aunque él no quisiera perderse el maravilloso concierto atado al mástil del barco), las derrota y las confina para siempre en el profundo reino de Poseidón, de cuya negra profundidad, jamás saldrán (exceptuando alguna tonta película americana, por tonta, absurda).

Todo un cuento maravilloso, una parábola inquietante de hasta qué punto los hombres nos dejamos fascinar por tonterías y oquedades mentales que no controlamos. Y lo peor, es que las sirenas siguen generando cantos cada día más estrafalarios que hacen naufragar a los más despiertos, que terminan dormidos … para siempre, como los melómanos de la antigüedad según la mitología.

Deberíamos como Ulises u Odiseo, afianzarnos bien al mástil de unos principios para, sin perdernos el inútil ulular de las sirenas, que no nos hagan caer en la tentación de perdernos lo que de verdad importa. Y escuchar sus cantos cada vez más lejanos, porque se hundirán sin más. No hay más que esperar a que la estela de nuestro camino nos aleje del lugar.

Y si por cantos y otras zarandajas, intentamos anclar el barco, las sirenas vencen en su lamento.

La vida del hombre o de la mujer, no es un canto, por mucho que ellos nos agraden, incluso nos alegren los días. Solo el que no comprende aquello de que “el camino se hace al andar” intenta asirse a una belleza que no lo es tanto porque ata, anquilosa y lo que es peor, niega el futuro porvenir.

Ulises, el listo, entendió la mejor estrategia, asirse. No mover su tabla de salvación del camino que le llevaba a Ítaca.

Y ¿qué hacemos con las sirenas? Que canten, como su destino les dicta, pero que sigan cantando lejos de nuestros oídos, cada vez más lejos … Su canoro ulular llegará poco más allá del sonido de nuestro trabajo diario y probablemente, las condenaremos para que vuelvan allí donde los dioses les dejaron lugar por su maldad.

Curiosa la mitología, ¿verdad? De todo se aprende. Menos de los cantos de sirena; estos acabarán perjudicando siempre. Nunca mejor dicho lo de “avisos para navegantes”. He dicho.

(¡Anda que no me ha quedado redondo ni nada, tanto lugar común!).

lunes, diciembre 10, 2007

MENTIRAS DE MAYORES

El mundo no es redondo, aunque todo el mundo piense en una bola perfecta, pero es una de esas cosas, de las muchas que creemos como ciertas sin serlo.

A Eva, la manzana no le gustaba o al menos, nada de eso dice la Biblia, de tal manera que lo mismo pudo ser una cereza que una humilde ciruela.

Nadie es tan sincero como para decir siempre lo que piensa, porque entre otras razones, entre lo que pensamos y lo que se nos ocurre, suele mediar el tiempo reflexivo que nos acerca de verdad a lo que pensamos o sentimos.

El burro es uno de los animales más sensatos, sencillos e inteligentes (si esto se puede decir de un animal); es un insulto (para los burros, claro) decir “burro” al que demuestra su ignorancia.

Al contrario de la común creencia, Platero no entendía ni papa de versos y poemas; Troilo era desesperadamente aburrido, y Mumú, por mucho que diga Laly, solo entiende algún que otro guau, que no todos.

Walt Disney, por lo visto, era tan inútil dibujando como yo, lo único que se le puede atribuir es un espíritu comercial envidiable; artístico, nulo.

Los reyes magos de Oriente, ni eras tres, ni reyes, ni magos, ni se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar, esa es una tradición muy mona, pero el Evangelio, solo habla de una especie de astrólogos, algo chalados; eso sí, por una idea “divina” (no dejen leer esto a los menores, aunque si lo leen, tampoco pasa nada).

Las mentiras más grandes de nuestro tiempo, provienen de la televisión, puro cartón piedra toda ella, tal y como los que suelen salir en ella. A la sala de maquillaje (digo la verdad) le llaman “la Virgen de Lourdes”, por los milagros que hacen.

Cuando alguien se enamora, lo que único que parece tener algo de importancia, por los cambios que se producen en el cuerpo, es la segregación de ciertas sustancias por parte de unas cosas que se llaman glándulas suprarrenales a impulsos neuronales, lo que pasa es que queda feo decir “te quiero con todas mis glándulas suprarrenales” y queda mejor, “con todo mi corazón”. O sea, como diría Sabina, Física y Química.

Todos somos hacienda.

Supuestamente, Jesús nace en el año 1 de nuestra era. Pues no, nació entre el 4 – 6 antes de él mismo. Además, seguramente entre los meses de abril y mayo. La fecha del 25 de diciembre se adoptó para sustituir, con toda la razón, la “fiesta del sol invicto” romana. ¿Qué sol más invicto que él?

sábado, noviembre 03, 2007

LO ESENCIAL

Hubo una vez un fabricante de chocolates, que proclamando su pureza, anunció: “Este sí que es un chocolate puro, sin cacao, azúcar y otras porquerías que anuncian los otros”.

No es un chiste. Desafortunadamente, lo que parece es. Una de estas cosas que suceden en nuestro mundo y que parecen salidas de un chiste, tal como hacen algunos que para anunciarse, promocionarse o venderse. Todos hemos caído en desustanciarnos, pero lo que asusta es que los que más lo hacen son los que aparecen como triunfadores.

Al paso de los tiempos, al crecer o decrecer, vaya usted a saber, vamos intentando depurar nuestras personas, pero lo curioso es que quitamos lo esencial para ir añadiendo superfluos mecanismos que nada tiene que ver con lo que llevamos dentro. Por eso, cuando uno conoce a quién ha sabido guardar el corazón de las bondades y las cualidades, parece que un aura viene a remarcar su rostro y alza sus pies del suelo con un andar como en nubes.

Encontrar un espíritu capaz de guardar en el envase de carne todo lo que le hace cordial (cordis, en latín es corazón), hace que uno se avergüence de haber perdido un poco el alma de niño. Ver brillar unos ojos, que no se sientan ridículos por no saber aguantar una risa o un llanto; escuchar palabras amables sin miedo a parecer cursi ... Por eso, el homenaje de estas líneas es para los que han sabido salvaguardar la ilusión, la sonrisa, el ángel con el que nacimos.

Hay otros que lo han buscado, no han cejado en el afán de encontrarse con ellos, se han recorrido el mundo y las personas, todas las circunstancias, algunas equivocadas, pero han sabido ver cuando lo han tenido que eso era lo importante. En ellas, la sonrisa es mucho más profunda; la mirada más dolorida pero tan limpia; sus pasos parecen cansados, pero solo son así porque intentan ir despacio, saboreando en el tiempo aquello que tanto les ha costado. Para ellos también, sirvan de homenaje estas palabras, porque su esfuerzo nos hace, a los pobres envoltorios de chocolatinas de los demás, retomar algo de esperanza de llegar …

Y es que en definitiva, el envoltorio del chocolate, aunque sea muy brillante o llenos de premio como cuando uno era pequeño, no lo hace mejor. Lo mejor, fuera de publicidades engañosas cuando no puro fraude, se esconde en la esencia; y si es verdad como dijo Saint-Exupery, que “lo esencial es invisible a los ojos”, se presiente, se siente o cuando menos se intuye.

Y a mí, que el chocolate me sigue gustando mucho (ahora sin azúcar, qué vamos a hacerle), me gusta con el mejor cacao. Y además no me importa que sea blanco o negro, con o sin leche.

sábado, octubre 06, 2007

ESQUILACHE

En el Madrid del XVIII, se produce un hecho histórico, bastante confuso, que fue el “Motín de Esquilache”. Más o menos, la justificación, huida y regreso del monarca español, se produce por la contrariedad que causaba a uno de sus ministros, el Marqués de Esquilache, el hecho de que los madrileños les había dado por una moda ultramontana de usar capa amplia y sombrero más amplio aún, el chambergo. Como el marqués pretendió modernizar no solo Madrid, sino también a los madrileños, con el pretexto de la seguridad pública, prohibió el uso de los antedichos y propuso la media capa y el tricornio. El hambre y la inflación hicieron el resto y casi todo, para que los madrileños se amotinaran, el Marqués fuese desterrado y el rey Carlos III, el mejor alcalde de Madrid, huyese de palacio con algún peso detrás.

La historia se escribe con anécdotas que muchas veces nada tienen que ver con la realidad. Sería cochambrosamente pesado repasar las guerras, para investigando, encontrar con que casi ninguna tuvo otro motivo que el poder, el dinero, y … la locura. Si uno repasa las grandes revoluciones, se da cuenta que apenas interviene eso que tan sonoramente se llama “el pueblo” y sí mucho la clase afectada por la pérdida de riqueza, o sea la burguesía. Si uno intenta desembarazar la verdad de los avances sociales, encuentra con que apenas queda poco más de un interés por el poder.

Carlos Marx, y es solo un ejemplo, jamás destinó el mínimo interés por la agrícola Rusia (los agricultores eran esclavos atados a la tierra, según él) y sí todo por la industrializada Inglaterra, donde pensaba que su pensamiento haría posible una auténtica “lucha de clases”. O sea que si como filósofo fue poco original (que le pregunten a Hegel), como profeta de cambios sociales, la cagó más que Rappel.

La verdad de las cosas, casi nunca aparece a la superficie, se queda flotando a medias aguas en milagroso equilibrio, para engañoso embeleso de los que nunca se atreven a profundizar, o bien de los que no pueden o no quieren, que de todo hay. Y si la verdad es como un enorme iceberg, lo que destaca por mínima verdad, aunque solo eso se vea, se convierte en una gran mentira.

Vivimos tiempos de cortedad mental, esfuerzo mediano y riqueza pobre. Nos medimos por tenencias, posesiones, mercantileos e imagen. Nadie sabe lo que mide la profundidad del hombre o la mujer, pero sí su torso; nadie indaga en la mente de los que lo rodean, pero todos saben si entras o sales; pocos se atreven con la introspección y el silencio, todo es hacía afuera y por alrededor.

El canon ha dejado de ser armonía y se ha convertido en medida. Así nos va.

Creo que nos vendría bien un Esquilache mártir para renovar esta podredumbre que aconseja mediar nuevamente el chambergo en tricornio. Pero sin duelos a muerte. Es preferible la risa y suscitar algo de cotidiana cordura. Aunque el Borbón de turno salga de estampida.

viernes, agosto 31, 2007

LO QUE ME GUSTA

He hecho un ejercicio de cosas que a lo largo de mi vida son sustanciales. O cómo diría cualquiera, mis favoritas. Y me he encontrado conmigo mismo en ellas.

Mi libro favorito, además del burrito Platero, llenaría una biblioteca con las obras de J.J. Tolkien, al que descubrí con veinte años, cuando no era tan visual como hoy; acompañarían los sonetos de Quevedo y muchos tomos de León Felipe. La Biblia (en muchas versiones) y El libro de la Vida de Teresa de Jesús.

Con Jacques Brel y su “Ne me quitte pas” abriría mi discoteca, pero sin olvidar a Joe Dassin y “A toi” por terminar con tanto francés, aunque quizás añada otro con “La quiero a morir“ de Francis Cabrel. En castellano, Mediterráneo y naturalmente, Paquito el Chocolatero. Ah, lo siento, pero me extasío con “Veni creator” también. Bueno me quedaría alguna de Migueli y todas de Edén, junto a Facundo Cabral.

Mi película es “Ciudadano Keine” hasta que descubra qué cosa es Rosebund, y si era Orson Welles el que comprendió la muerte como acicate de vida, o simplemente se lo reveló su inspiración, o sea el magnate. También recuerdo especialmente “El silencio de los corderos”, Bruce Willis (Las junglas) y la “Pretty Woman” que es Julia Roberts. De las españolas, aparte del genial “Bienvenido Mister Marshall”, poco, si acaso los nervios atacados de Almodóvar.

Un cuadro para mirar, sería pintado por Velázquez, el paisano Naranjo o Antonio López, aunque últimamente, me ha enamorado Isabel Guerra y su paz. Un cuadro de Naranjo, con Musa al medio, me hizo marearme y esa sensación-emoción ha hecho que me aproxime sin miedo a la pintura. Recobraría alguno de Dalí que para eso era también un genio.

Viviría muy tranquilamente en San Sebastián y me iría a pasear Sena abajo a París. Pasaría calor en Sevilla y cantaría (si mi oído no fuese una alpargata) una canción de ronda en Madrid.

Y un perfume de jazmín o de azahar. O la tierra recién mojada cuando la lluvia es en verano tras muchos días sin sentir su frescor.

Y la luz del atardecer en Badajoz, mirando río abajo, camino de Portugal, cuando el sol, tan enorme, se oculta “lusamente”, o lentamente, que es más correcto, ¿no?

Son muchas y mi memoria corta. Y cuando comencemos nuevamente el día, tendría que volver a llenar folios y folios y no me da para más este mes. Acaso otro mes lo intente, si el alma se pega al pasado o el futuro se lanza a soñar con colores nuevos, sensaciones y sueños.

Ah, por si acaso, siempre me han gustado las rosas, esas que parecen de terciopelo rojo. Los libros que saben a vida y bondad, los poemas llenos de ternura y una pizca de ironía, los helados (ahora sin azúcar), el café de Colombia y del cerdo … hasta los andares.

sábado, agosto 04, 2007

DE LA MIRADA Y LOS SILENCIOS

Normalmente, comenzaría con aquello de Becquer, “por una mirada un mundo …”, pero me temo que agoto muy rápidamente las dosis de poesía de cada mes. Así que no, por una mirada, nada de un mundo, solo la vida misma.

Porque es la vida la que se nos derrama por los ojos. Y no solo por los acuosos órganos de visión, sino por la mirada de las palabras, de los gestos, de los silencios … Sobre todo de los silencios. Lo que habitualmente decimos, no es lo que queremos, sino lo que no tenemos más remedio que decir, porque nos duele, porque nos revienta por todos los poros del cuerpo, porque es gozo, alegría, desesperación, angustia o simplemente, lo que sentimos … en silencio.

Y si, la mirada siempre es la misma, solo cambia en los gestos que la acompañan, y mejor que no la acompañen gestos, solo silencio, así podremos escucharlo mejor.
Escuché hace poco una canción de un dúo llamado Kiko y Shara, que decía más o menos: “paso de palabras” (por lo visto era un disco ya pasado, no el que está de moda). A eso me refiero. Las palabras pueden estorbar si se trata de decir, de mirar, de admirar, de amar. Claro que los que vivimos más abajo del tejado de los espíritus, las necesitamos. Escribirlas, decirlas, grabarlas en piedra … o en el corazón. Por eso unos son capaces de tener a Dios atado en una experiencia más allá de toda materia (los que viven sin vivir en ellos) y otros nos tenemos que conformar con experimentarlo en carne. Es que Dios es amor.

Desde la mirada he aprendido a leer, por eso me encanta observar. Desde los silencios aprendí a suspirar por encontrar razones, por eso, a veces, no lo soporto. Soy de los débiles.

Y podemos leer a todos los hombres, aunque nos fijamos en aquellos que, como El Principito, nos domestican, con esa manera inexplicable del beso de las almas, del encuentro amoroso, sexual o amistoso, cordial o pasional; y podemos escuchar todos los silencios, pero solo suspiraremos por aquellos que en nuestra sintonía, hacen vibrar las membranas de nuestro espíritu, dispuestos a colgarnos de su sonrisa o de su caricia, de su mirada al fin. El silencio y la mirada, la mirada y el silencio en una amable alianza que nos ata a amigos, a amantes, a los hombres y las mujeres que configuran nuestra vida. Alguno incluso dice que le habla el perro que con ellos descansa junto a sus pies.

Y llevamos atados a nuestro cuello tantas miradas y tantos silencios, que cuando reconocemos alguno similar nos da por recordar otras y otros; y echamos la mirada atrás o la levantamos hacia arriba, con aquel símil de Cielo arriba, Infierno abajo, para buscar lo que perdimos o que no somos capaces de recuperar, aunque estén.
En un segundo la vida se agranda, basta una mirada nada más; en un solo diálogo te van a conocer; en solo tu mirada o en tu silencio te van a encontrar.

Feliz Encuentro.

domingo, julio 08, 2007

EL HISTRION o LA HISTRIONA

El término exacto para definirlo sería histrión. Es decir, individuo que necesita hacer ruido para hacerse notar. Habitualmente, viene generado por algún problema de comprensión de su propia existencia o circunstancia. El/la histrión/a, tiene además, connotaciones de psiquiatría que hoy no se explican sin un buen diagnóstico clínico, pero que en realidad y de forma práctica, pocas veces puede ser diagnosticado, entre otras razones, porque todos estamos algo “tocados”. Además la primera acepción de la palabreja, hace referencia al actor griego, de carácter cómico que exageraba la actuación, con lo cual, no se sabe bien si el histriónico lo hace por función anímica o teatral. Por cualquiera de las dos, hay que entenderlo/a como anímicamente inválido (por otro lado, como cualquiera, todos tenemos alguna tara).

El problema del/la histrión/a, es que comienza a parecerle gracioso/a y termina creyéndolo. Y la verdad, tras el primer contacto, donde la curiosidad puede al dolor de cabeza posterior; si escribe, a la incontinencia verbal de tacos que provoca en el que lo/a lee, lo que sobreviene es un incontenible deseo de que aprenda a refrenarse. Imposible. Pero en la comedia griega, sobre todo en el gran Aristófanes, lo que en principio era tragedia, al pasar por el proceso de exagerarlo, pasa a ser bufa, comedia. En el/la histrión/a, ocurre al contrario, lo que considera gracioso, lo convierte en una tragedia. Y lo curioso, es que él/ella no se da cuenta, es más, cuanto más defenestrado por la atención pública, más se empecina en llamarla. Al final, como en un principio gustó la miel del aplauso, al no generarlo, acentúa más su mácula mental. Simplemente, resulta insoportable.

Hay que hacer un pequeño inciso. El histrión no tiene nada que ver con el bufón, que siempre ha sido querido, porque el bufón siempre interviene con la aquiescencia de todos, o al menos de la mayoría, y a pesar de que puede ser casi ofensivo en sus bromas o bufonadas, esa es su misión. Al histrión/a, nadie le pide opinión. La da, aún cuando no le interese a nadie, o mejor todavía, la da jodiendo. Nadie le pide la gracia, nadie le pone en el centro, nadie le pide el ruido. Pero todo ello, lo hace.

La tragedia del histrión/a, viene dada por su necesidad, casi imperiosa de relevancia social; ahí radica su problema. Lo que debería haber sido un sueño a realizar, se le convierte en una pesadilla. La edad, además empeora la situación, porque los años provocan soledades no resueltas, no aceptadas y la noche, otrora cómplice, se convierte en enemiga suicida, dispuesta a comerse el tributo debido en vacío. Sí, ese comienza a ser el sentimiento o el problema que acucia a nuestro/a referido/a, la vaciedad, o mejor dicho, para dar más connotaciones que lleven a la comprensión, la vacuidad, que es un concepto mucho más aplicable antropológicamente hablando.

Como alguno/a, probablemente retratado/a o no (vete a saber), estará despotricando (o no) y pensando en mí como un funesto encopetado o creído, estúpido majadero, les recomiendo un poco de sano ejercicio: autocrítica. O sea, imposible para el/la histrión/a.

Se admiten comentarios en www.cronicasdeunpueblo.com. No responderé.

sábado, junio 02, 2007

MEMORIA HISTORICA

Si uno se pone a mirar las hemerotecas de hace cuarenta años, especialmente las de medios más adeptos al régimen anterior, se puede comprobar cómo muchos de los que ahora reclaman (bueno ellos no, sus dirigentes) la memoria histórica, relumbraban cara al sol con la camisa azul (y su canesú). Hay algunas especialmente memorable, como aquella de cierto director de cierto medio de este “país” que dicen antes se llamaba España, que fue el último encargado de la censura oficial y que ahora, en virtud de su misión profética como gurú de la izquierda redentora, apalea moralmente a la derecha, por no querer dicha revisión de la historia, llamada memoria.

No se puede tener memoria histórica, se tiene memoria y punto. Si se le pone el calificativo de histórica, ya vamos por mal camino, porque pretenderemos hacer historia con el recuerdo y eso no es legal hablando intelectualmente; no podemos ser selectivos porque haremos una composición mentirosa.

Por eso, el concepto de memoria histórica, no sirve. Además los revisionismos, que es a lo que se quieren referir cuando hablamos de memoria histórica, ofrecen muchas dudas de idoneidad de pensamiento. Es más, se convierten casi siempre, en pura media mentira, o media verdad, que dicen que es la mayor de las mentiras.

He visto documentos de las Vegas Bajas, de Montijo, con fotos parecidas a estas que planteo, con aquel ceniciento colorido, filtro de los días pasados. Me parece que la memoria histórica, si se hace convenientemente, es decir, si dejamos la pamplina de la “histórica”, nos daría mucho divertimento. Imagínense ustedes lo que puede esperarse, si podemos encontrarnos a muchos con “porte” del fascio, con su camisita azul (y su canesú), su yugo y sus flechas, su brazo levantado en armonía joseantoniana … Incluso me imagino su nivel de notas en aquella famosa Formación del Espíritu Nacional (para quién no tenga memoria, era algo así a lo que ahora quieren llamar Educación para la Ciudadanía, o sea, catecismo laico), pura doctrina de los fueros, sindicalismo vertical, doctrina seudocatólica, filtro de documentos …¿Se imaginan lo que nos podemos encontrar si sacamos todo aquello? ¿Se imaginan de donde podrían venir muchos recursos actuales? Me refiero a dineros y posesiones. A ver si alguien se atreve algún día a revisar con fotos, la “ominosa” (que diría un filocomunista de los 70) en el atrio de San Pedro de Montijo. He visto algunas y no tienen desperdicio.

Como la revisión histórica dará mucho que hablar, les evito la revisión de la mía, casi “historieta”, porque mi maestro don José, aparte de un fenómeno como enseñante, pasaba como buen liberal (de aquellos condenados por varios papas) de historias políticas y clericales; jamás nos enseñó nada de canciones (cantaba muy mal) y siempre nos dejaba en la puerta de la iglesia cuando era obligatorio entrar (para nosotros, que él no recuerdo que pasara nunca). Lo de mi familia …, estuvieron en el lugar equivocado en el momento peor y gracias a ello, yo estoy en el mundo.

Pero a mí no me interesa lo que pasó. Ni siquiera por pedir cuentas, porque soy el resultado de aquello.

Vamos a dejarnos de zarandajas y a invertir en futuro. Gracias a Dios, hemos dejado las revisiones, pasemos al futuro. Y si alguien quiere revisar, sería interesante que cada uno mirara su pasado familiar, no sea que aún le queden restos de trapos azules, de yugos y flechas, de carnés amarillentos con sellos en relieve en algún rincón del armario de su historia. Modernidades apartes, lo que se mama dicen que nunca se olvida.